La publicación trae consigo una fuerte dosis de investigación según su autor.
También se encuentra una detallada lista negra de las peores empresas del mundo. Aún no está en Colombia.
Klaus Werner tiene un azul en los ojos que inspira sinceridad. Asegura luchar por un mundo mejor partiendo de la idea de que no hay lugar para las utopías.
Sin más intención y por una causa justa, ha llegado a España con un libro bajo el brazo: ¿El libro negro de las marcas?, un trabajo de investigación probada, que ha elaborado junto su compatriota Hans Weis, y que denuncia las ilegalidades de las grandes multinacionales.
Más de uno se escandalizará cuando descubra el lado oscuro de su Mc Pollo, del entrañable Micky Mouse, los deliciosos bombones Nestlé o la recurrente aspirina. Tras el éxito conseguido en gran parte de Europa, esta lista negra llega con una edición actualizada cuya información sorprenderá a mucha gente.
Entrevista al autor:
¿Cuánto tiempo han estado trabajando en este proyecto?
Este tema lo tenía en mente desde hace muchos años, pero el trabajo concreto me ha costado poco más de un año.
¿Cuál ha sido el trabajo de cada uno?
La idea era mía. Hans es experto en farmacia, escribió el capítulo de los medicamentos y como tiene un niño, también escribió sobre los juguetes. El resto lo he escrito yo.
¿Con qué fuentes de información han trabajado para la investigación?
En un primer paso, colectamos toda la información de Internet. Lo malo de la red es que no se debe creer todo. Hay que tener mucho cuidado y siempre hay que buscar más, haciendo investigaciones. En segundo lugar, fuimos a varios lugares personalmente. A Europa del Este, por ejemplo, para probar que los grandes farmacéuticos están haciendo experimentos ilegales muy peligrosos. Una vez me hice pasar por un traficante corrupto de materias primas en la República Democrática del Congo, para probar que una subsidiaria de la empresa Bayer estaba haciendo tráfico ilegal de materias primas, sobre todo, de tántalo (que se usa para los teléfonos móviles). Este tráfico ilegal está
financiando la guerra más grande del mundo que se está llevando a cabo en la República Democrática del Congo desde 1945.
¿Cree que los medios de comunicación ocultan informaciones que reflejan una realidad tan atroz?
Sí, la mayoría de los medios no paga a los periodistas una investigación delicada. Pero también es porque los periódicos viven de las multinacionales, por su publicidad. Son muy moderados en su mayoría a la hora de criticar a quien les paga.
¿Los gobiernos también son responsables?
Los gobiernos están muy mal informados, pero tampoco están interesados. Hacen política en favor de las multinacionales y no en interés público. Los gobiernos neoliberales ( y el español es uno de los más neoliberales de Europa), están actuando a favor de los grandes poderes; se lavan las manos los unos a los otros.
¿Han tenido personalmente algún problema tras la publicación de esta lista negra?
No, porque no osan. Saben que las investigaciones son correctas y no quieren llamar la atención del público.
¿Qué le ha motivado a emprender una investigación de este tipo?
Participar en un movimiento que está creciendo que es el globalicrítico.
Quiero participar como periodista crítico, contribuir con mi investigación en esa lucha por un mundo mejor.
¿Cuál es para usted la peor empresa del mercado en cuanto a vulneración de las normas?
Esa es una decisión muy personal. Pero en mi opinión Bayer es la peor empresa del mundo, la más corrupta porque en todos los ámbitos está cometiendo violaciones de los Derechos Humanos, atroces e inimaginables. También hay muchas otras como McDonald's, Mattel... y las que no figuran en el libro, como Zara, Mango, El Corte Inglés...
¿Qué tipo de delitos le escandalizan más?
Una cosa que me parece muy atroz es la esclavitud de niños, la explotación sexual...Como hace Nestlé, que se beneficia de la esclavitud en la producción de cacao en Costa de Marfil. Niños de 6 y 8 años se pueden comprar pro 20 euros. Millones de niños mueren para producir nuestro chocolate. ¡Yo ya no puedo comerlo si sé que lleva la sangre de un niño!
¿Ha encontrado algún tipo de límite a la hora de escribir el libro?
Sólo digo lo que puedo probar. Hay muchas cosas que no puedo probar por el momento, así que no puedo decirlas públicamente.