Mi amargura no viene por los usuarios, o la escasa tasa de penetración de internet en España, sino por aquellos responsables de canales web sin cultura digital que crean entornos de trabajo y servicios a espaldas de aquellos haciendo de “la internet española” un espacio grotesco de escasa utilidad. El problema es falta de cultura de usuario en España a todos los niveles.
Para mí, este día supone un recordatorio de todo lo que queda por hacer en cultura digital en este país en el que sinceramente, creo que no se valora internet en su justa medida. Lo he visto a menudo en mi trabajo: internet es tratado como un hermano pobre de la comunicación, como un residuo de presupuesto o como una justificación para meter más máquinas en una granja, como un contenedor de banners tomboleros o como el objeto de debates que no benefician más que a profesionales del atasco. El resultado, proyectos que como profesional nunca estarías orgulloso.
Hoy por hoy, nos encontramos que internet es un hermano pobre y desatendido. Responsables de proyecto sin cultura digital, acortamiento de plazos a niveles suicidas, regateos de presupuestos en todo aquello que pueda beneficiar al usuario -y en última instancia beneficiar al dueño del sitio-, empleo de perfiles sin cualificación y como no, los canales web de interacción con el mercado cautivos en áreas de tecnología y sistemas cuando los objetivos son muy diferentes: negocio debe generar ingresos, a tecnología le basta con mantenerse y no incurrir en costes. El mercado no espera y ya no es raro el retorno de proyectos contratados al margen de áreas de tecnología. Afortunadamente, hay empresas ¡incluso países! en las que tanto áreas de negocio y tecnología, tienen claro que es el usuario y su satisfacción quien justifica la existencia de un canal. Quizá porque en los paises con cultura digital, todos los implicados en el desarrollo de un proyecto son usuarios.
Necesitamos buenos usuarios: que valoren internet, que paguen por los servicios en su justa medida, como pagan el doble por tomar una coca-cola en una terraza (siempre habrá cosas gratis) y que un día esos usuarios comiencen a ser responsables de proyectos y canales online. En ese momento, internet mejorará.
Replantearnos campañas y objetivos: las iniciativas de internet y aquellas encaminadas a terminar con la brecha digital deberían orientarse a quienes deciden sean ministros, directivos, jefes de proyecto, responsables de tecnología. Los niños o la tercera edad, no hay más que dejarles una maquina y si les resulta útil o interesante la usarán, aprenderán y compartirán su experiencia, eso va solo, si les dejan.
Gasta en personas no en máquinas: Internet no es tecnología. No me cansaré de decirlo jamás. Internet es un canal de interacción social y la tecnología no es protagonista sino facilitadora de esa interacción. En la medida que se trate de controlar, es como el agua, si le cierras por un lado terminará saliendo por otro… como una riada.